viernes, 7 de mayo de 2010

Autoestima y Participación

Foto: Daniel Caballero
Es común que muchos de nosotros no valoremos todo lo que podemos llegar a dar, quizás por el ambiente al cual pertenecemos. ¿Qué pasa si de repente empezamos a mirar hacia nuestro interior? ¿Será que aquello que mostramos es lo que realmente somos? o ¿solo nos comportamos como espera el otro?. Nuestros actos deberían reflejar nuestras propias decisiones, para ello es importante saber ¿qué puedo llegar a ser?, ¿qué puedo dar? ¿por qué quiero hacer esto y no otra cosa?. Éstas son quizás algunas preguntas que yo me haría. Ustedes ¿qué se preguntarían para saber quienes son y dónde quieren llegar?.
La vida nos permite relacionar nos constantemente brindándonos la posibilidad de dar y recibir. Los jóvenes no son los únicos que enfrentan temores, también los adultos los tenemos, la diferencia es que ellos cuentan quizás con más tiempo, por ello nosotros los adultos debemos decidir hoy que hacemos con esta realidad. Aportar acciones que permitan una construcción positiva sería un buen comienzo, empezar a realizar aquello que realmente estás convencido que debes hacer. Cuánto puede cambiar una vida a partir de un cambio en la mirada, coherencia en los actos, responsabilidad y empatía. El hombre puede estar solo pero necesita de otro para construirse y en esa interacción aparece la maravillosa posibilidad de compartir y respetar al otro.
Hoy podemos cambiar ¿por qué esperar a mañana? Un mundo mejor es posible si cada uno logra descubrir cómo hacer feliz al otro.

No hay comentarios:

Publicar un comentario