domingo, 21 de noviembre de 2010

¿De quién es la Responsabilidad?


Nos preguntamos frecuentemente ¿de quién es la responsabilidad?, frente a tantos problemas sin resolver. Hace muy poco tiempo en el mes de octubre, participé de un encuentro científico en la localidad de San Marcos Sierras, allí los jóvenes nos enseñaron a "no buscar responsables" sino por el contrario hacerse cargo del problema y buscar la solución. Muchos de los asistentes presentaron trabajos realmente interesantes, rescato en particular los alumnos de Santa María de Punilla con su propuesta de
"reaprovechamiento del agua" en un lavadero de auto. Valla a ellos mis Felicitaciones al igual que a todos sus docentes (Anexo IPEM 157 Pte. Sarmiento). Este espacio de Crítica y Reflexión nos permite construir un mundo mejor reconociendo, valorando y divulgando todo aquello que se realiza con responsabilidad social en la búsqueda del bien común.
Foto Daniel Caballero

viernes, 7 de mayo de 2010

Autoestima y Participación

Foto: Daniel Caballero
Es común que muchos de nosotros no valoremos todo lo que podemos llegar a dar, quizás por el ambiente al cual pertenecemos. ¿Qué pasa si de repente empezamos a mirar hacia nuestro interior? ¿Será que aquello que mostramos es lo que realmente somos? o ¿solo nos comportamos como espera el otro?. Nuestros actos deberían reflejar nuestras propias decisiones, para ello es importante saber ¿qué puedo llegar a ser?, ¿qué puedo dar? ¿por qué quiero hacer esto y no otra cosa?. Éstas son quizás algunas preguntas que yo me haría. Ustedes ¿qué se preguntarían para saber quienes son y dónde quieren llegar?.
La vida nos permite relacionar nos constantemente brindándonos la posibilidad de dar y recibir. Los jóvenes no son los únicos que enfrentan temores, también los adultos los tenemos, la diferencia es que ellos cuentan quizás con más tiempo, por ello nosotros los adultos debemos decidir hoy que hacemos con esta realidad. Aportar acciones que permitan una construcción positiva sería un buen comienzo, empezar a realizar aquello que realmente estás convencido que debes hacer. Cuánto puede cambiar una vida a partir de un cambio en la mirada, coherencia en los actos, responsabilidad y empatía. El hombre puede estar solo pero necesita de otro para construirse y en esa interacción aparece la maravillosa posibilidad de compartir y respetar al otro.
Hoy podemos cambiar ¿por qué esperar a mañana? Un mundo mejor es posible si cada uno logra descubrir cómo hacer feliz al otro.

miércoles, 14 de abril de 2010

Bicentenario


2oo años en historia es muy poco tiempo, sin embargo para Argentina como pueblo pareciera ser demasiado. ¿Será momento de comenzar a ejercer nuestros derechos o seguiremos como docientos años atráz permitiendo que un grupo de intelectuales decida lo que es mejor para sus economías?.
En aquel entonces hubo humanos que se preocuparon y se comprometieron con el futuro de un pueblo , lamentablemente fueron unos pocos. Otros en cambio solo priorizaron sus negocios.
Si por aquel entonces la mayoría hubiera ejercido su derecho a decidir quizás hoy las cosas serían distintas. Pero no es momento de lamentaciones es época de acciones concretas para el crecimiento de nuestra Nación.
Decide desde este mismo instantes con voluntad y raciocinio las acciones que llevarás adelante, prioriza el bien común, abre tu mente a la diversidad y permítete crecer junto al otro. El futuro se construye hoy y no son solo los niños y los jóvenes responsables de esa tarea. Tú adulto que crees que no es tu responsabilidad, "despiértate", "tú rol es hoy", ocupa tu lugar construye la democracia que tanto defiendes.
Argentina no es solo territorio, es también tradición, solidaridad, historia, crítica, compromiso, acciones concretas, todo construye este gran pais. Una vez más invito a todos y cada uno a sumarse y creer en la utopía que los grandes cambios comienzan en cada uno, en cada acción y por sobre todo un cambio en la mirada. Comencemos a construir desde las pequeñas acciones convencidos que cada uno debe asumir su rol en este mundo.
Fotografía: Daniel Caballero

miércoles, 3 de febrero de 2010

¿Quién educa más la familia, la escuela o la sociedad?

En algún momento se pensó que para ejercer la docencia era indispensable una gran acumulación de conceptos y eso garantizaría una buena enseñanza. En este siglo veintiuno el paradigma parece haber cambiado y los conceptos ya no son lo primordial, sino que lo más importante es poder motivar a los alumnos a construir sus propios conocimientos. En lo personal comparto esta forma de pensar pero creo que si no es acompañado por una vocación de servicio, de ponerse en lugar del otro para entenderlo desde el amor, ningún aprendizaje llegará a buen término. La familia tiene aquí un lugar insustituible educar en el amor significa preservar valores solidarios que permitan la construcción de acciones positivas en cualquier tiempo y lugar. Podemos considerar también: ¿qué espacio debe ocupar la sociedad toda, en la educación de los niños que representan el futuro?. Resulta interesante pensar ¿qué ejemplos damos a diario a nuestros jóvenes y qué autoridad moral tenemos los adultos para criticarlos?. Un docente solo podrá realizar su trabajo de una manera digna cuando el entorno se encuentre en la misma sintonía de la escuela, de no ser así el esfuerzo será en vano, toda construcción requiere de cimientos sólidos, y la educación requiere más que nada de una base firme.